Las 5 mejores leyendas prehispánicas cortas

Los mitos y leyendas forman parte de cultura de los pueblos, se crean con la intención de explicar acontecimientos desde un punto de vista mágico y fantasioso. En esta edición hablaremos son las 5 mejores leyendas prehispánicas cortas.

Leyendas Prehispánicas Cortas
Leyendas Prehispánicas Cortas

La leyenda del maíz

Antes de la llegada del dios Quetzalcóatl, los aztecas comían raíces y cazaban animales para satisfacer sus necesidades alimenticias, y aunque ellos sabían de la existencia del maíz, no tenían acceso al alimento sagrado, porque éste se encontraba escondido detrás de las montañas.

En oportunidades anteriores otros dioses intentaron separar las montañas empleando su fuerza descomunal, sin embargo ningún esfuerzo parecía posible para llegar a donde estaba el maíz.

Así que los aztecas decidieron pedirle a ayuda al dios Quetzalcóatl, quien con astucia e ingenio ideó un plan diferente al de los otros dioses, para ello se transformó en una hormiga negra y junto a otra hormiga roja emprendió el viaje con dirección a las montañas.

Y aunque el camino no era fácil el deseo de llevarle el alimento a su pueblo lo llenaron de valor para derribar todos los obstáculos. Quetzalcóatl llegó hasta donde estaba el maíz, tomó unos granos y emprendió el camino de regreso.

Al llegar al pueblo, entregó los granos a los aztecas, ellos los plantaron y desde ese momento tuvieron maíz, y desde ese momento se veneró a Quetzalcóatl como el dios que les trajo el alimento sagrado.

La leyenda de los volcanes

Cuenta la leyenda que Iztaccíhuatl, era una princesa y Popocatépetl, un guerrero que encabezó la lucha del pueblo de Tlaxcalteca frente al imperio Azteca. Izta y Popo estaban muy enamorados.

Antes de partir a la batalla, el joven guerrero pidió la mano Iztaccíhuatl, a su padre, quien además era el jefe de los Tlaxcaltecas, éste accedió y le prometió que a su regreso celebrarían, tanto el matrimonio como la victoria en la guerra.

Popocatépetl se marchó a la batalla, el tiempo transcurrió y no se tenían noticias. Un enemigo del guerrero, se le acercó a la princesa Iztaccíhuatl y le dijo que su amado había muerto durante el guerra. Izta no soportó el sufrimiento y finalmente murió.

Cuando Popocatépetl llegó al pueblo feliz por haber vencido a los Aztecas, se enteró de la muerte de la princesa, devastado con la noticia, tomó el cuerpo de su amada y lo llevó a lo alto de un monte cercano, para que reposara en paz.

Se dice que desde ese momento los dioses lo convirtieron en volcanes, Iztaccíhuatl un volcán inactivo y Popocatépetl con actividad, como señal de que el amor entre ambos jamás se extinguirá.

La leyenda del Sol y la Luna

Otra de las leyendas prehispánicas cortas es la del Sol y la Luna, y es que cuando se estaba formando el mundo, los dioses se reunieron para decidir, quién se encargaría de iluminarlo.

El arrogante y orgulloso dios Tecuciztécatl dijo que él podría hacerlo, los demás presentes aceptaron con agrado, pero se necesitaba de alguien más por lo que le dijeron tímido y callado dios Nanahuatzin, quien aceptó sin pensarlo mucho.

Sin embargo para poder tener el poder de iluminar al mundo, los dioses debían realizar penitencias para alcanzar la pureza. Una vez llegó el día del sacrificio, los dos tenía que lanzarse al fuego para culminar el proceso.

Tecuciztécatl a pesar de que siempre hacía alarde de su valentía intentó varias veces pero no lo hacía, mientras que Nanahuatzin lo hizo sin pensarlo al primer intento. Tecuciztécatl, se sintió apenado y se lanzó después de Nanahuatzin. Y en el mismo orden en que se lanzaron, aparecieron los dos dioses en el cielo, transformados en el Sol y la Luna.

El flechador del sol

Cuenta la leyenda que en la época prehispánica, en la región de Apoala, existían dos árboles que se amaban con pasión y que lograron vencer la distancia que los separaba, entrelazando sus ramas y raíces en un abrazo eterno. Y que de esa unión nacieron el primer hombre y mujer Mixtecos.

Con el pasar del tiempo, los descendientes fundaron Achiutla, lugar donde nació el guerrero Tzauindanda. Pasado unos años la ciudad se sobrepobló, y fue cuando Tzauindanda decidió buscar otras tierras para asentarse junto a su gente.

Y fue así que Tzauindanda tomó su arco y flechas, con el firme propósito de conquistar nuevos territorios. La búsqueda no fue fácil, pero valió la pena, ya que encontró un lugar extenso ideal para fundar su pueblo.

El guerrero observó todo el lugar tratando de divisar si le tocaría enfrentarse a alguien para ganarse el terreno. Tzauindanda solo vio el esplendoroso y brillante Sol, y entendió que éste era el dueño de esas tierras.

Por lo que decidió lanzar todas sus flechas con dirección al Sol, con la idea de vencerlo, al llegar la tarde y notar que el Sol se iba retirando tras las montañas, se fue sintiendo victorioso y se proclamó dueño de esas tierras.

La piel del venado

Se dice que hubo una época en la cual la piel del venado no era como la conocemos, sino que era un unicolor y que se lograba ver con gran facilidad en las inmediaciones del Mayab, razón que lo convertía en presa fácil de los cazadores.

Un día un venadito se separó de su madre, y se encontraba bebiendo agua de un río, cuando escuchó las voces de unas personas, al voltearse se dió cuenta que era cazadores y que ya estaban listo para atacarlo, él no hizo más que correr.

Los cazadores se fueron rápidamente tras el venadito, lanzado flechas que le pasaban muy cerca, cuando una de ellas iba directo al cuerpo del animal, éste cayó en una cueva que estaba en medio de la maleza.

En ese lugar el venadito recibió cuidados de tres entes mágicos. Una vez recuperado por completo, les agradeció y les pidió que lo protegieran a él y a su especie de los humanos. Los entes le concedieron el deseo y le pidieron al Sol que le cambiara el color de la piel de los venados para que se confundieran con la tierra.

Existen un gran variedad de leyendas prehispánicas cortas a través de las cuales se intenta explicar la formación de la tierra y  entender  el sentido a muchos de los elementos con los que contamos en la actualidad, conocer sobre ellas es realmente interesante. Cuéntanos ¿Te gustaron estas leyendas?

 

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