Las 8 mejores leyendas cortas para niños

Existen un sinfín de leyendas cortas para niños, las cuales además de ser entretenidas, sirven para estimular la imaginación de los infantes y como ejemplo para que ellos aprendan a resolver situaciones de la vida diaria.

Descubre junto a nosotros las mejores leyendas infantiles, así que no dejes de leerlas y compartirlas con tus niños.

Leyendas Cortas Para Niños
Leyendas Cortas Para Niños

La leyenda del conejo grabado en la luna

De acuerdo la leyenda el dios de azteca Quetzalcóatl decidió visitar la Tierra y antes de bajar se transformó en un humano, para no impresionar a las demás especies, con su apariencia real de serpiente emplumada.

El dios estuvo varios días conociendo y admirando los paisajes de la tierra, sus montañas, ríos, mares, animales, exhausto se lanzó en un roca a descansar, al rato sintió mucha hambre  y sed.

De pronto tenía frente a él a un conejito blanco que le convido de su zanahoria, el dios le agradeció muy amablemente el gesto pero le dijo que no podía quitarle su alimento, que él debía soportar el hambre y la sed.

El conejito le dijo que respetaba su decisión, pero que le estaba convidando con el mayor gusto, además tenía suficientes zanahorias para compartirlas con él.

El dios ante tal gesto tomó en brazos al conejito y lo subió todo lo alto dejando una silueta en la Luna. Luego el dios subió nuevamente hasta los cielos y el conejito se quedó observando asombrado como su silueta se dibujaba en la Luna.

La leyenda del león blanco

Hace 400 años atrás en Timbavati, África gobernaba una reina llamada Numbi, quien era una anciana que trataba de velar por el bien de sus todos habitantes y que además buscaba que se respetara la vida de los animales que vivían en los alrededores del reino.

Los hombres tenían prohibido matar a cualquier animal a menos que fuese para alimentarse o para protegerse con su piel durante el invierno. De esa forma era como se mantenía el equilibrio con el medio ambiente y le daban las gracias por sus dones.

Pasaban los años y Numbi cada día se hacía más anciana, los habitantes del pueblo estaban preocupados porque ella no contaba con descendencia y la muerte parecía estar muy cerca. Un día la gobernante cayó gravemente enferma, y parecía que su cuerpo no aguantaría más.

En la noche, una estrella atravesó el cielo, y se estrelló contra el palacio de Numbi, en ese instante, una luz interna entró al lugar y envolvió por completo a la anciana. Luego la luz se fue, y Numbi se había transformado en una mujer joven y hermosa, todos quedaron impresionados.

Posterior de la recuperación de Numbi, en Timbavati empezaron a ocurrir eventos extraños, como el nacimiento de becerros con dos cabezas, pero lo más sorprendente fue que una leona parió a un hermoso cachorro de león con la piel blanca y los ojos azules, a quien la reina protegió y el animal se convirtió en una criatura magnífica y sagrada.

El cuervo y el búho

De acuerdo a la leyenda el primer cuervo que existió en el mundo era de plumaje blanco y se sentía encantado de su vestido inmaculado, su amigo el búho, también tenía las plumas blancas, pero a diferencia del cuervo, no le agradaba su color, él quería vestir un traje más especial.

Un día el cuervo quiso tener un detalle con su amigo y le hizo un traje con manchas marrones, como agradecimiento el búho le prometió que le haría una botas de hueso de ballena y que le tejería un traje para protegerse en el invierno.

Así fue como el búho trabajó varios días hasta que estuvo listo el traje, el cuervo estaba muy emocionado por su regalo, no podía mantenerse quieto saltaba de un lado a otro, el búho se estaba poniendo de mal humor y le pedía a su amigo que por favor de quedará tranquilo.

El búho decidió que calentaría nuevamente un poco de aceite de ballena, el cuervo continúo revoloteando por toda la casa, lo que provocó que la lámpara quedara en el suelo y que el aceite caliente cayera sobre las plumas del cuervo, quemándolo por completo.

Desde ese momento el plumaje blanco del cuervo se volvió negro y nunca pudo recuperar su color original. Hasta hoy, los cuervos son oscuros mientras que los búhos tienen un hermoso plumaje manchado, sin embargo solo salen de noche para evitar encontrarse con los cuervos.

El pastor y la tejedora

Cuenta una antigua leyenda que en lugar lejano de China, vivía un pastor muy trabajador que se levantaba muy temprano todos los días para ordeñar a sus vacas, labrar la tierra y a pesar de que vivía humildemente, era feliz con lo poco que tenía.

Un día, una de sus vacas se perdió y él fue a buscarla, y la encontró cerca de una joven tejedora muy hermosa, por la cual el pastor sintió amor a primera vista.  El pastor empezó a visitar a la muchacha, hasta que finalmente ella correspondió a sus sentimientos.

Lo que el joven pastor ignoraba, era que en realidad, ella no era una humana común, sino una diosa que bajó a la tierra para vivir entre los hombres, que solo quería vivir de manera sencilla y como cualquier persona.

Al tiempo, el joven y la diosa se casaron y tuvieron dos hijos. Un día, Wang Mu, la señora del palacio celestial en el que residían todos los dioses, se enteró de que una de los suyos se había atrevido a unirse con un humano se llenó de indignación y le ordenó a la tejedora que volviera o sino su familia sufría las consecuencias.

Con la mayor tristeza, se marchó para que su familia estuviese a salvo, su esposo desesperado corrió tras ella, Wang Mu al ver esto hizo que apareciera un río desde el cielo hasta la tierra, para separarlos para siempre. Muy triste el pastor regresó a su casa y le pidió a los dioses que le devolvieran a su esposa.

Los dioses terminaron conmovidos y transformaron el arroyo en un camino de estrellas que salpicó el universo, conformando la Vía Láctea, desde ese día el pastor se le permitió ver a su esposa un día al año, cada séptimo día del séptimo mes marcado por el calendario chino, las estrellas se convertían en un puente que permitía que la familia de la tejedora subiera a reunirse con ella.

La leyenda del águila

Otras de las leyendas cortas para niños cuenta que en un país de Europa, habitaba un joven cazador, que un día mientras buscaba una presa para poder alimentarse, vio a una imponente águila sobre una roca, el ave tenía en su pico a una serpiente, al parecer estaba muerta.

El águila dejó caer a la serpiente para que su polluelo comiera, y se fue rápidamente para buscar más comida, sin embargo a penas el ave dejó el nido, el reptil levantó la cabeza e intimidó al polluelo con sus colmillos. El joven cazador se percató de la situación y sin pensarlo tomó su arco y flecha y le apuntó a la serpiente a quien mató al inmediatamente.

El joven subió hasta el nido y tomó con sus manos a la indefensa cría, para llevarlo a su casa y darle mayor protección, el águila lo vio y bajó para impedirle el paso. Pero el muchacho le explicó lo que había sucedido con la serpiente y que él solo quería ayudar.

El águila prometió cuidar mucho a su polluelo pero que por favor se lo devolviera, a cambio él le daría dos de sus mejores cualidades: una vista muy aguda, con la cual podría disparar las flechas a gran velocidad sin fallar en ningún objetivo. Y también haría que sus brazos fueran tan poderosos como sus alas, para nadie pueda resistirse a su fuerza.

Desde ese momento, el joven cazador creció hasta convertirse en el más hábil de todos, gracias a su visión milagrosa y el poder de sus brazos. Y fue conocido como Águila tanto en su pueblo como en las cercanías, luego el polluelo al que había salvado, creció y comenzó acompañarlo siempre.

¿Por qué el erizo tiene púas?

De acuerdo a la leyenda un día el sol decidió que iba a casarse y para celebrar su unión, organizó una gran fiesta a la que invitaría a todas las criaturas de la Tierra. Mientras los animales se preparaban, el erizo quien hasta ese momento era de pelaje liso, estaba muy preocupado y decidió esconderse para no ir a la fiesta.

Esto molestó mucho a los otros animales, los cuales se dieron a la tarea de convencerlo para que asistiera y terminó aceptando. Finalmente llegó el día de la boda, había un gran banquete del que todos disfrutaban menos el erizo, que se encontraba apartado sin hablar con nadie.

El sol se le acercó y le preguntó si la fiesta no era de agrado, a lo que el erizo con la mayor sinceridad respondió que estaba todo muy bonito, pero que le preocupaba que si él se casaba y tuviese hijos, ya no podrían soportar en la tierra, el calor de tantos soles.

Luego de escucharlo, el sol entendió que el pequeño animal tenía razón y canceló la boda, el resto de los animales se enojaron con el erizo, ya que según ellos por su culpa se perderían de la mejor fiesta de sus vidas. Lo buscaron para vengarse, pero él se escondió.

El sol al ver lo sucedido, buscó al erizo y le dijo que le agradecia profundamente que lo hiciera entender y como regalo le llevó un traje de púas, para que no tuviese que esconderse nunca más y que de ahora en más nadie podría dañarlo. A partir de ese momento el erizo lleva pinchos en su piel.

La leyenda del tulipán

En la Antigua Persa existió un príncipe llamado Farhad, que se enamoró de una hermosa y dulce doncella llamada Shirin, quien era trabajadora del palacio, pero su amor era imposible ya que él no podía casarse como una persona de casta inferior.

El príncipe intentaba a toda costa retrasar su matrimonio, mientras que su padre lo presionaba para que eligiera una esposa entre las damas de la corte. Sin embargo, ninguna de ellas le gustaba, ya que a todas las movía el interés y solo lo querían por la corona que iba a heredar.

Además que su corazón pertenecía a Shirin, ella era humilde, y lo amaba por quien era, sin importarle sus riquezas. Un día le propuso a la joven que se escaparan para poder ser felices sin que nada se los impidiera, ella aceptó, pero un sirviente del palacio escuchó sus planes y fue a decírselo al rey.

Como se esperaba al rey le disgustó esa relación, y ordenó que corrieran a Shirin del palacio y empezó a correr el rumor que la doncella había muerto. El príncipe Farhad se extrañó al no ver más a su amada, y pronto le dijeron que ella había fallecido.

El príncipe cayó en una profunda depresión y decidió quitarse la vida lanzándose desde la torre más alta del palacio, al caer su cuerpo tiño todo los jardines de sangre, haciendo renacer una hermosa flor de color rojo, el tulipán. Desde ese momento, el tulipán fue utilizado en Persia como símbolo de la pasión de los enamorados.

La leyenda de las estaciones

De acuerdo a la leyenda de las estaciones hace tiempo atrás, ellas no tenían nombre, ni meses específicos para hacer su aparición en el mundo, ellas no hacían más que pelear por querer tener protagonismo.

A una le fascinaba los días soleados, mientras que otra prefería los días sin tanto calor pero con un poco de sol y de brisa, a otra les gustaba los días con mucho viento para que las hojas de los árboles se cayeran y ver la lluvia, y a la última le encantaba el frío, ya que le gustaba mucho la nieve.

Así fue que el Padre Tiempo las llamó y decidió que cada una tendría tres meses para regalar sus dones a la Tierra. La primavera, tendrá los meses de marzo a mayo y se encargará de hacer florecer los campos . 

El verano, tendrá los meses de junio a agosto, y dará a los seres vivos días calurosos del año. El otoño será en los meses de septiembre a noviembre ayudará a los árboles a cambiar sus hojas y traerás la lluvia que necesita la Tierra.

Y por último el invierno tendrá los meses de diciembre a febrero y cubrirá con hielo y nieve todos los paisajes. También marcará el final de un año y la llegada de las fiestas. Así fue como las estaciones pudieron vivir en armonía y más nunca se pelearon, cada una traería felicidad a las personas, animales y plantas del planeta.

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