Nuevas técnicas para estudiar el impacto de la radiación de los teléfonos móviles en el cerebro humano

Nuevas técnicas para estudiar el impacto de la radiación de los teléfonos móviles en el cerebro humano

Aquí hay un nuevo proyecto interesante e innovador para estudiar el impacto de la radiación en el cerebro humano. Las preocupaciones sobre los riesgos para la salud asociados con el uso de teléfonos móviles se remontan a los primeros días de la industria. Durante las últimas cuatro décadas, a medida que los teléfonos móviles se redujeron de tamaño y se multiplicaron en uso, nunca se ha negado ni explicado la amenaza de un tumor cerebral por el uso de teléfonos móviles. Lo mejor que pudieron hacer es decir que la radiación de los teléfonos celulares “podría” o “no pudo” causar cáncer.

Modelo electromagnético: las ondas electromagnéticas de la antena del teléfono penetran en el cerebro unos centímetros de profundidad. Paul Wootton

De lo que los investigadores han estado seguros hasta ahora es que, a diferencia de los rayos X y otras formas de alta energía, los bajos niveles de exposición a las ondas de radio carecen del poder de penetrar las células y dañar el ADN. Para causar mutaciones genéticas en el ADN del tejido cerebral, sería necesario absorber una enorme cantidad de radiofrecuencias por el uso de teléfonos celulares, y los científicos no pueden estar seguros de que esa sea la causa.
Para tener una respuesta definitiva, los investigadores deben poder medir con precisión la cantidad de radiación absorbida por el cerebro mientras usa un teléfono móvil, y quizás finalmente haya llegado un sistema para hacerlo.
Las radiofrecuencias se transforman en calor cuando son absorbidas por el tejido cerebral, y este calor puede detectarse mediante imágenes de resonancia magnética. Desafortunadamente, debido a los intensos campos magnéticos involucrados, no se puede colocar a una persona en un medidor con un teléfono móvil pegado al oído. En el pasado, los investigadores utilizaron sondas eléctricas que emitían energía dentro de un cerebro que se reconstruyó como modelo y luego midieron el calor que se emitía en el interior. Desafortunadamente, estas simulaciones nunca han sido lo suficientemente precisas para producir resultados 100% seguros y confiables.
Ahora, un grupo de investigadores de Nueva York y Nueva Jersey ha diseñado un ‘antena que emite frecuencias de radio de la misma manera que los teléfonos celulares, ma no incluye ninguna de las partes metálicas de un teléfono celular, a fin de que eliminar los campos magnéticos generados por el metal. Ya colocaron la antena junto al cerebro de una vaca dentro de una cabina de resonancia magnética y crearon el mapa de puntos calientes en el cerebro. En el futuro, el sistema de antenas debería permitir a los científicos construir un mapa tridimensional muy preciso que les permita comprender cómo la radiación afecta al cerebro humano, un paso crucial para determinar cuánta energía absorbe el órgano mientras usa el dispositivo, y si el uso de teléfonos móviles puede ser una amenaza real para la salud de las personas.

Deja un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para «permitir cookies» y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar» estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar