Leyendas de Durango Cortas

Durango se caracteriza por tener leyendas cortas impactantes, algunas de terror otras relatan hechos históricos ocurridos en la ciudad, lo cierto es que las historias mitológicas de Durango llevan arraigadas sus raíces y tradiciones culturales.

Leyendas tradicionales de Durango

Los relatos de las historias tradicionales de Durango cuentan hechos interesantes que ocurrieron en una época determinada en la ciudad, están cargadas de misticismo y sucesos paranormales donde el misterio toma protagonismo en cada relato.

Algunas leyendas tradicionales de Durango imperdibles son:

1.-  La monja de la catedral

Leyenda la monja de la catedral
Leyenda la monja de la catedral

 

La leyenda se enfoca en una historia de amor entre una monja y un soldado francés, el soldado se marchó a una misión prometiéndole volver para escapar juntos y casarse, esto no sucedió, la monja murió pero su espíritu vaga en la torre de la catedral esperando a su amor.

2.- La cueva colorada

La cueva colorada
La cueva colorada

En épocas de otrora en Durango existían cuevas llenas de riqueza en la ciudad de Durango, un día unos amigos decidieron explorar las cuevas en búsqueda de sus tesoros, encontraron a su paso una pequeña cueva uno de los chicos se introdujo en la cueva quedando atrapado.

De repente, se apareció un hombre que le ofreció ayudarlo, el hombre le dijo que detrás de la cueva había un tesoro , cuando el chico se liberó quiso agradecerle al hombre que le ayudo, pero no lo encontró, sus amigos le indicaron que nadie entró a la cueva.

3.- La enfermera

La enfermera
La enfermera

Cuenta la leyenda que en el año de 1990, una enfermera llamada Marta del turno nocturno estaba en una guardia muy agitada, quedando sola con un arduo trabajo, cuando Marta se percata que hay una enfermera en su piso le solicito ayuda.

La enfermera acepto ayudarle gustosamente, luego Marta revisando a los pacientes les preguntó  como les había tratado la enfermera, todos respondieron que su trato fue amable y excelente, por lo que Marta decidió agradecerle a la enfermera su ayuda.

Cuando Marta le dio las gracias la enfermera le dijo no te preocupes soy un ángel que vino a ayudarte, cuando la supervisora vio todo lo que logró Marta en el trabajo se sorprendió, ella le contó que recibió ayuda de una enfermera, la cual vieron desvanecerse a lo largo del pasillo.

4.- El hombre sin cabeza

En los años 50 un trabajador ferroviario que laboraba en el ferrocarril central de México, asistió a una boda donde comió, bailó y tomo licor, estaba compartiendo felizmente la celebración, al llegar la noche recordó que debía realizar el cambio de vías del tren a las once.

Como estaba agotado decidió descansar mientras el tren llegaba al cambio a las seis de la mañana, se recostó apoyando su cabeza sobre los rieles del tren, el cansancio lo venció quedándose profundamente dormido, el tren paso y le corto la cabeza.

Cuando se dieron cuenta entregaron el cuerpo sin la cabeza a sus familiares para enterrarlo, a los días se comenzó a visualizar el espanto del hombre caminando en las vías, con la cabeza colgando en su mano derecha.

6.- La dama de la calle luna

La leyenda trata sobre la aparición de una mujer alta y esbelta de figura escultural, la cual camina por la calle Urrea a las 12 de la medianoche con un sensual balanceo para atrapar las miradas de los hombres.

Quienes la persiguen hasta el final de la calle para abordarla y conquistarla cuando se llevan la sorpresa de ver a un esqueleto que asombra a los hombres que deambulan por esa calle a altas horas de la noche.

7.- El invitado del mas allá

A fines del siglo XIX, se estaba celebrando en Durango los preparativos de una boda de la alta sociedad de Verónica Herrera y Ramón Leal, los preparativos de la boda eran dignos de la realeza, el traje de bodas de Verónica fue diseñado y confeccionado por la mejor costurera de la región.

Ramón consentía los caprichos de su prometida sin reparar en gastos, tres dias antes de la boda, Verónica y su familia visitaron el panteón de oriente para celebrar la fiesta tradicional del día de los muertos, ella estaba obsesionada con la celebración de su matrimonio.

Cuando estaba caminando por los alrededores del panteón se tropezó con un esqueleto al que le dio con el pie, invitándolo a su boda, una actitud irrespetuosa hacia un difunto, los preparativos continuaron hasta que llego el gran día el 5 de noviembre.

La novia se preparó quedando hermosa, la marcha nupcial dio inicio a la ceremonia, los novios en el altar visualizaron en la primera fila a un caballero pálido y delgado de traje negro, no era conocido por lo que despertaba curiosidad saber quien era.

El desconocido se acercó a los novios para felicitarlos, cuando la celebración continuó en casa de la novia, se toco el vals para los novios, Verónica fue bailando, hasta que bailo con el invitado misterioso, el que la tomo de la mano y le dijo ¿me conoces?, soy tu invitado especial.

Ella le constesto que no lo conocía, el hombre le indicó que hacia tres dias en el panteón de oriente lo invitó a su boda, el hombre se transformó en un esqueleto, Verónica del susto cayó muerta por un ataque cardíaco, su alma en pena vaga vestida de novia celebrando su boda.

8.- El baile de los condenados

A principios del siglo XIX, en Durango el mejor músico era Arturo Lugo, el cual ofrecía sus servicios para amenizar las fiestas de los adinerados de la ciudad, una noche llegó a su morada un hombre elegante y guapo para contratar sus servicios.

El hombre le hizo una buena paga con monedas de oro, para que tocara en un baile, la noche del baile se dirigió con su orquesta a la dirección, se instalaron en el salón principal y comenzaron a tocar, el baile era muy lujoso.

En un descanso Arturo decide codearse con los invitados para socializar, cuando se topa con su comadre a la que no veía desde hacia años, la mujer le pregunto que hacia en ese lugar, don Arturo le comento que fue contratado para tocar.

Su comadre aterrorizada le dijo que se fuera inmediatamente, que esa era la puerta del infierno que ella había muerto hacia cinco años y que ese era el baile de los condenados, donde el diablo los obligaba a reír y bailar para luego torturarlos.

El músico se alejo con su orquesta rápidamente del lugar no sin antes ver la cara horrorosa y burlona de quien le había contratado y la transformación de los invitados que se retorcían por las torturas que les propinaba el diablo.

Al llegar a su casa el músico se percató que dejo olvidado un costoso violín, al siguiente día se acercó a la mansión la cual estaba en ruinas y sobre un muro se encontraba su violín.

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